Por qué no se recomienda el mismo día de llegada
El día de llegada suele implicar un viaje largo, buscar el hotel y acomodar el equipaje. Ya se está cansado, y correr al muelle para hacer cola y embarcar resta calidad a la experiencia; si hay retrasos de vuelo o de tren, incluso se puede perder la salida.
Por qué tampoco es imprescindible el último día
El último día suele tener planes de regreso. El crucero nocturno termina tarde, y si al día siguiente hay que madrugar para un transporte o un vuelo, tanto el tiempo como las fuerzas se vuelven justos.
Un orden más seguro
- Primer día: instalarse, familiarizarse con el entorno, actividades ligeras.
- Algún día intermedio: visitas normales de día y crucero nocturno por la noche; a esas alturas ya se conoce la ciudad y se sabe cómo llegar al muelle.
- Último día: dejarlo libre para el regreso.
Si solo es posible el día de llegada
- Elige una salida más tardía y deja tiempo para instalarte.
- Alójate preferiblemente en la península de Yuzhong para reducir desplazamientos.
- No programes ese mismo día otras actividades de gran esfuerzo físico.
Un principio general
El crucero en sí no cansa (se trata de sentarse a ver el paisaje); lo que cansa son los enlaces antes y después. Si esos enlaces se hacen con holgura, la experiencia mejora.